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La tiza 2.0 - #5 XarxaTIC: del 24 al 30 de enero de 2022

La tiza 2.0
La tiza 2.0
Lunes, 31 de enero de 2022. Nuevo boletín que escribo para resumiros los artículos del blog de esta semana pasada, además de comentaros algunas cosas que han ido pasando, relacionadas con la educación, a lo largo de estas semanas. Bueno, no solo con la educación, ya que, al final, siempre hay cosas tangenciales que influyen en ella.
Debo reconocer que no podía dejar de lado esa moda (que ya veremos lo que dura) de Wordle. Otro ejemplo más de que la sencillez, más todavía si está mediatizada por las redes sociales, tiene su espacio. No hemos parado de ver, especialmente en Twitter, gente que publica ansiosa sus resultados diarios. Si no lo publicas en las redes sociales, parece que no exista o existas. Una identidad digital que se ha convertido en un apéndice de la nuestra. No es ni bueno ni malo. Es, simplemente, una evolución del concepto.
Pero no escribí acerca de lo divertido que es Wordle. Me cuestioné la necesidad de intentar llevarlo todo al aula y considerar, en este caso, Wordle como algo para ser usado en la misma. Ya se hizo con Pokémon Go y con cientos de cosas que lo estaban petando en las redes. Y, por cierto, ya sabemos en qué quedo todo. En cientos de artículos sobre el tema, múltiples vídeos en YouTube, alguna formación en la que se introdujo de forma tangencial su uso y, finalmente, en un soberano bluf educativo. En los últimos años me da la sensación de que hay más gente interesada en correr que en saber hacia donde va. Serán imaginaciones mías.
Muy relacionado con lo de Wordle y la falsa innovación educativa, el martes me puse manos a las obras con una disertación, siempre muy personal e intransferible, acerca de la innovación educativa. Una de pajas mentales que, haciéndome runrún un día en el que dormí mal, quería trasladar a un post.
Quizás lo que mejor representa lo que quería decir acerca de la innovación en mi ámbito profesional es el siguiente párrafo: “Estamos haciendo revisionismo del revisionismo. Volviendo a dar vueltas al mismo discurso y centrándonos, por osmosis con lo que sucede en otros ámbitos, en repintar lo que ya ha estado pintado antes de dejar secar la primera pintura. Imprimimos fuerza a un discurso basado en herramientas, centrado en personas y premiando, dotando de altavoces mediáticos o premios de entidades que nadie sabe qué pintan en educación. Dando valor a proyectos que, fuera de las redes sociales o los delirios de algunos, no tienen ningún sentido ni valor. El aula, como siempre, la gran olvidada”. Y no es algo que esté pensando ahora. Es algo que llevo, desde el momento en que dejé de comprar ciertas cosas porque, o bien me hice mayor, o bien empecé a cuestionarme qué estaba comprando, pensando.
No sé si fue casualidad o realmente tengo algún tipo de relación mental con la Ministra de Educación y FP, pero la semana pasada publiqué un artículo titulado “¿Por qué la política educativa española va en sentido contrario a la de todos los países europeos?” y, a las veinticuatro/cuarenta y ocho horas nos brindan un borrador para la evaluación del profesorado, sin recursos y repitiendo lo que ya habían propuesto los otros que mandaban antes. Es que si en Alemania hacen A, nosotros hacemos B que es una mala copia de A (léase ley de FP). O, en caso de ver ciertas prácticas educativas que sabemos han fallado estrepitosamente en otros países, nosotros las adoptamos (ámbitos, competencias, etc.).
Por cierto, ¿os habéis dado cuenta de que, curiosamente, las medidas educativas se aplauden o critican en función de la ideología del que las lee? Bueno, del que lee las noticias interesadas en sus medios porque, por desgracia, ya sabemos que lo de leerse las fuentes, los borradores y los articulados legislativos, amén de las investigaciones sobre educación (lo introduzco por los cuatro artículos con los que acabé la semana) es algo que no interesa. Si los míos dicen algo, voy y lo aplaudo. Si los otros dicen lo mismo, voy y lo critico. Sí, esto ha pasado con el borrador que he comentado antes y con la mayoría de medidas que se están tomando en educación. Es como esos que critican los deberes y después aplauden el modelo del flipped classroom o los trabajos en grupo para casa. Haberlos haylos. Y no pocos.
Finalmente, os voy a meter en un pack los cuatro artículos que, como he dicho antes, he escrito la semana pasada acerca de varios mitos en educación. Bueno, mitos y no mitos porque algunas cosas que, quizás en mi cabeza o basándome en mi experiencia podían serlo, no lo eran.
Hay cuatro bloques de mitos sobre educación: sobre el cómo se aprende, los neuromitos (muy de moda en la actualidad), los relacionados con las TIC y, finalmente, los que tienen que ver con la política educativa.
Entre los primeros, son muy habituales en formación de profesorado (hay muchas Facultades de Magisterio y másters relacionados, entre ellos los que ¿preparan? a los futuros profesores de Secundaria) los mitos sobre el aprendizaje: estilos de aprendizaje, pirámide o cono de Dale, el dominio del aprendizaje informal (al que además ponen un porcentaje), el olvido del aprendizaje, el considerar diferentes métodos como los mejores para el aprendizaje (cuando todas las investigaciones y metaanálisis dicen lo contrario), las inteligencias múltiples, la manida frase de que la escuela mata la creatividad, etc. Los intenté referenciar con varias investigaciones. Sí, todas me las he leído hasta el final. También las he entendido.
Al día siguiente publiqué los neuromitos: uso del 10% del cerebro, el cerebro triuno, los hemisferios derechos e izquierdos, lo de los timadores que nos venden que la música clásica o poner música a los bebés les hace más inteligentes, etc. Incluso hablé del mito acerca de que trabajar bajo presión es mejor. Pues va a ser que no. Trabajar bajo presión hace que haya más bloqueos y se rinda, a nivel general, mucho menos. Incluso gente que tiene un equipo de psicólogos para trabajar bajo presión se acaba rompiendo en determinados momentos. ¿Os acordáis de Simona Biles? Pues eso.
Seguí con las TIC. Con los mitos más habituales. Con la realidad acerca de su uso indiscriminado (aprender en pantalla, según dicen las evidencias, es peor que hacerlo en papel), el falso concepto de nativos digitales, la falsa relación entre violencia y videojuegos violentos,…, y así hasta un largo etcétera de cuestiones que, no por difundirse más, son más ciertas. Repito: es mucho más sano informarse por las evidencias (que algunas tenemos en educación) que por los medios o por lo que os digan vuestros “gurús” favoritos en un PowerPoint.
Y, finalmente, tocaba cerrar el tema de los mitos con algo que, seguramente no os va a gustar por lo que nos dicen las investigaciones: el tema de la política educativa. Resulta que la ratio, ese gran revulsivo educativo, no es tal. Y que, salvo algún efecto limitado en la lectura, no tiene ese efecto mágico que algunos creemos. Sí, yo también creo que las ratios deben reducirse a 15-18 alumnos por aula pero, por desgracia, en este caso las investigaciones educativas y mi opinión, basada en una experiencia sesgada, se contradicen. Lo mismo que en el caso de la inversión económica, aunque en este caso quizás lo importante no sería invertir más y sí invertir mejor. Si invertimos, por ejemplo, 5 millones de euros en contratar “mentores digitales”, que nadie sabe para qué sirven y todavía no han pisado ni un centro, en una Comunidad, ¿no sería mejor destinar ese dinero a que un equipo sólido diseñe un Plan Digital en condiciones para toda la Comunidad? ¿No sería mejor invertir en una sola plataforma educativa para todo el Estado, en lugar de tener una para cada taifa? Yo estoy muy a favor de municipalizar la educación pero también de centralizar recursos. Dos inversiones para hacer lo mismo es tirar el dinero. Vale para educación como para cualquier otra cosa. Un detalle, ¿sabéis cuánto vale cada cartel que se pone para decir “que aquí va a construirse un centro educativo”? Pues dejo que lo busquéis, tan solo os digo que vale lo mismo que el fungible de folios que se gasta en todos los centros de ese municipio.
Os enlazo todos los artículos de la semana y os emplazo al lunes que viene. Que tengáis una buena semana.

Wordle, un nuevo ejemplo de mala innovación educativa
Una de pajas mentales acerca de la innovación educativa
¿Por qué la política educativa española va en sentido contrario a la de todos los países europeos?
Mitos sobre aprendizaje y educación (volumen I)
Mitos sobre aprendizaje y educación (volumen II)
Mitos sobre aprendizaje y educación (volumen III)
Mitos sobre aprendizaje y educación (volumen IV)
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