Ver perfil

La tiza 2.0 - #11 XarxaTIC: 7 al 13 de marzo de 2022

La tiza 2.0
La tiza 2.0
Ha sido una semana bastante floja en el blog. Quizás sea debido a que prácticamente “he vivido” en mi centro educativo debido a las evaluaciones del segundo trimestre o, quién sabe si me he involucrado aceptando demasiadas cosas a nivel profesional. Tampoco voy a arrepentirme a estas alturas de lo segundo.
Muy relacionado con las evaluaciones, a las que he tenido que asistir a prácticamente todas, está el artículo titulado “El número de alumnos por docente debe ser finito”. No es de recibo que, como en mi caso, tenga unos 200 alumnos. Eso ni es calidad, ni personalización, ni nada. Ojalá algún día alguien de los que manda en esto, en lugar de dedicarse a hacer currículos con cada vez más asignaturas, diseñara uno en el que, con muchas menos de más horas a la semana, además incidiendo sobre la reducción del horario lectivo del alumnado, se racionalizara todo. Tanto para el alumnado como para el profesorado. O si no se quiere abrir esa caja de pandora, yo compro la reducción de ratios hasta números que puedan permitirse. Siempre he dicho que hay dinero para educación. El problema es que se gestiona mal.
Sigo buscando a los 90 mentores digitales en mi Comunidad (y creo que se buscan en la mayoría) que, a día de hoy ya llevan cobrado en salario cerca de 2 millones de euros. Nadie sabe qué hacen. Nadie sabe quién son. Nadie sabe dónde están. Esto va a ser como los gamusinos. A ver si se han quedado fuera de Matrix y por eso no sabemos dónde están. Qué manera de tirar dinero. Entre esto y la formación en pseudociencias educativas, estamos dejando sin dinero a los centros educativos. ¿Sabéis cuánta calefacción se podría pagar, incluso al precio de ahora, de los centros educativos? ¿Sabéis qué podríamos hacer reduciendo ciertas cosas innecesarias que se hacen en educación? Sí. Mejor no penséis en ello porque, al final, os acabaréis cabreando.
No he podido resistirme, también relacionado con el número de alumnado que tengo en clase, a escribir esta semana unas líneas acerca de la inclusión educativa. Sí, aquello que no va de DUA, ni de falsa atención a la diversidad, ni de adaptaciones curriculares que nadie sabe (ni los orientadores) qué demonios significan. Hay dos opciones: o se pone un pastizal, o se empieza a dejar de agrupar al alumnado por su edad fisiológica estableciendo un sistema de módulos que dinamite el modelo de cursos académicos. Eso sí que sería dar a cada alumno lo que se merece. Meterlos a todos, con diferentes capacidades y necesidades, en la misma aula, es no poderles dar lo que necesitan. Y el que no lo vea o lo siga justificando tiene un problema. Con veintimuchos alumnos es IMPOSIBLE personalizar el aprendizaje. Un detalle, sé que integración e inclusión no son el mismo concepto, pero ¿no podríamos actuar sobre los dos aspectos al mismo tiempo? Integración excluyendo no nos sirve. Tampoco lo hace la inclusión que no permita esa integración. Y eso es lo que defienden actualmente la mayoría de políticas educativas: una falsa inclusión.
Y, finalmente, después de unas semanas de puro desconcierto en mi centro educativo acerca de cómo va a ser nuestro futuro laboral (el de los docentes de ESO y Bachillerato), si vamos a ir al nuevo centro, cuándo van a estar las obras hechas, qué pasa si no podemos ir todos y vamos por fases, si… me he puesto a pensar que no hay ningún plan de contingencia hecho por nadie sobre ello. Tampoco hay ningún proyecto de dirección que se haya compartido (sí que hay una voluntaria para ser la nueva directora del nuevo centro), ningún proyecto pedagógico de cómo va a trabajarse, ninguna planificación/temporización asumiendo todas las posibilidades que pueden darse el uno de septiembre del siguiente curso,… no hay nada. Por eso, a ver si saco tiempo y puedo montar un proyecto de dirección (bueno, de dirección y de gestión pedagógica del nuevo centro) y compartirlo con mis compañeros de Claustro para que puedan aportar cosas. No, no entra en mi cabeza lo de postularme para director. Tengo demasiadas teclas a nivel físico que no quiero que se acaben de romper y me quiero mucho a otros niveles.
A ver si esta semana, con dos días menos de clase por Fallas (pasadas por agua, para tristeza de muchos), puedo recuperarme físicamente. Hoy, siendo domingo aunque esto lo leáis en lunes, no me encuentro nada bien. Espero que no sea otro ataque más de los que me dan cada cierto tiempo porque, si es así, ya se acabaría mi curso escolar. Y me lo estoy pasando muy bien en mi centro, con mi alumnado y mis compañeros. Además, ¿qué harían en mi centro sin tener al profesor más atractivo dando vueltas por ahí?
Que tengáis una buena semana. Y mucho ánimo a mis compañeros catalanes. Sé que la situación está muy mal por culpa de una Fundación que gestiona la educación en ese territorio. Una Fundación que dicta qué y cómo deben hacerse las cosas en educación. Algo realmente muy preocupante.

El número de alumnos por docente debería ser finito
¿Dónde están los mentores digitales?
¿Y si la inclusión educativa fuera algo muy diferente a lo que se nos obliga a hacer en los centros educativos?
Ese proyecto de dirección del que usted me habla
¿Te ha gustado? No
La tiza 2.0
La tiza 2.0 @xarxatic

Boletín semanal con las entradas de XarxaTIC

Para cancelar tu suscripción, haz clic aquí.
Si te han remitido este boletín y te ha gustado, puedes suscribirte aquí.
Created with Revue by Twitter.