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5 cosas que he aprendido visitando mi primera web

No disparen al webmaster
Hace poco estuve mirando la primera web que hice (sin casi cobrar por supuesto, era aprendiz). De aquello hará unos años y como es normal, viendo la página web desde la actualidad, no puedo dejar de pensar “¿pero de verdad esto lo hice así?” 🙀🙀
Aunque la primera tentación sea la de meter esa web debajo de la alfombra de cualquier portfolio, (bueno, lo hice) me he estado preguntando lo que podía aprender de mí mismo. Seguro que le puedo sacar muchos defectos, pero también quiero sacar conclusiones positivas de todo esto. No se sienten, que seré breve.

1. Tenía muy claro que hay que cuidar el branding
Nada de pedirle el vectorial del logo a nadie (“vectoqué ¿eso qué es lo es?” 😊) Sin logotipo ni tampoco identidad gráfica había que pensar en una. Así que tuve que, con mis limitadas habilidades ir creando algo de gráficos y que por supuesto, estos tenían que acompañar a lo que se necesitaba comunicar. Con todo, creo que a pesar de lo simple que quedó esa parte, ya tuve la oportuna idea de crear un imagen coherente en todo lo relacionado con la web.
2. Fui un visionario. Hice una web estática y resistente al tiempo
Ahora que vuelven a estar de moda los generadores de sitios estáticos, observo con alegría que es lo que opté (a mi manera) por esta primera vez. Picarme la web a mano era una buena forma de aprender diseño web. Además cuenta con una ventaja adicional y es que haces la web para el largo plazo. Y este es un factor que ahora valoro mucho. Proyectos duraderos y con escaso mantenimiento. Una web estática no necesita muchos recursos y mucho tiene que llover para que un navegador no interprete ese puro HTML con artesano CSS ..¡y oigan hasta un poco de JS!
3. Al menos me curré unos buenos textos
Si antes he dicho que no había logo, vayan pensado si por allí había un “copywriter” en la sala. La señora Hoja Blanco 🗒️ es muy dura para cualquier proyecto web, y para el primero todavía más. Así que me tuve que currar unos textos, que hasta la fecha, creo que aguantan bastante bien. Quizás esta es otra de las cosas que aprendes. Cuidado con lo que pones en una web: tiene muchas posibilidades de quedarse grabado en piedra por falta de actualización. 
4. Pensé como un SEO gurú
Ya en ese momento tenía claro los ABC para que una web tuviera cierta indexación correcta por parte de Google. Subí al webmasters tools (luego se cambió el nombre a Search Console), cuidaba los meta y todas las imágenes iban con su cuidado texto alternativo. Páginas enlazadas, nombres clave en ciertos sitios…no sé igual tuve que dedicarme más al SEO. Aquello era rudimentario, pero apuntaba maneras.
5. Se creó una web sencilla y práctica
Juntando los piezas anteriores, creo que se hizo una web sencilla cuando igual el cuerpo te pedía cargar más las tintas. Sin muchas estridencias y con el contenido necesario que se espera de una web de un negocio local. Sin grandes pretensiones de contenido y sin meter secciones que luego tienden a abandonarse. Hoy ves una web muy básica, pero en su época cumplía y hoy a su manera lo sigue haciendo.
En conclusión. Estos cinco puntos creo que demuestran que hay conceptos que están por encima de tu habilidad o competencia. Valen para casi cualquier proyecto web. Por mucho que las tecnologías evolucionan y nuestros proyectos se vuelven más complejos, merece la pena detenerse a pensar en lo fundamental. El paso del tiempo siempre suele dar respuestas, y al menos yo he encontrado algunas visitando esta “venerable” página web.
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Javier Archeni
Javier Archeni @javierarcheni

Una newsletter para compartir aprendizaje, conocimiento y experiencia alrededor de las profesiones que mueven la web. Escribo de tecnologías, contenidos y economía digital. Una visión abierta y global de interés para cualquier persona interesada en la web.

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Escrito desde Valencia, España