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Business in a Box: La fábrica de empresas

Business in a Box: La fábrica de empresas
Por Eduardo Remolins • Publicación #12 • Visualizar online
La economía digital está creando oportunidades en masa. Los servicios para crear empresas son una de las más interesantes.

Se suele criticar a los americanos por tener una fuerte tendencia a estandarizar y producir en masa todo lo que pueden. 
Todo lo que ven que funciona, lo simplifican y lo multiplican. 
Por supuesto, hay algo de cierto en esto, pero también creo que el fenómeno va más allá de un país en particular. 
En realidad, esto es algo que naturalmente tiende a hacer el capitalismo. Los ejemplos van desde la producción industrial en masa hasta los sistemas de franquicias. 
Esencialmente, es una forma fantástica de ganar eficiencia y reproducir algo bueno que hemos descubierto. 
Ganando eficiencia
Ganando eficiencia
Cuando daba clases solía ponerlo como ejemplo cuando explicaba cómo se había desarrollado el concepto de modelo de negocio, primero, y más tarde el canvas o lienzo del modelo de negocio, una herramienta para definir el funcionamiento y organización de una firma. 
Lo que hicieron los autores que fueron desarrollando esto (desde Gary Hamel hasta Alex Osterwalder), fue “desmontar” una empresa típica de Silicon Valley, observar cuáles eran los componentes que emprendedores e inversores tomaban en cuenta al lanzarlas y poner eso dentro de un esquema práctico para diseñar la organización de cualquier empresa. 
Es decir, la forma de organizar una empresa también es algo que se puede estandarizar, simplificar y multiplicar. 
Como decía, allí está el secreto de muchas de las ganancias de eficiencia en la evolución de la economía, desde la Revolución Industrial a esta parte. 
Pero las áreas en las que es posible estandarizar y escalar no se agotan en la producción de bienes o las cadenas de comida rápida o el diseño de un modelo. Hoy se aplican a la creación misma de empresas. 
En otras palabras: crear una empresa es algo que se ha estandarizado. 
¿Quién gana en la economía digital?
En 2020 con la aparición del COVID19 y los confinamientos se dio un boom de la economía digital.
Como sabemos, aumentó dramáticamente el número de personas que trabajaba, compraba y se entretenía en la web. 
Eso hizo que la facturación y el valor de ciertas empresas emblemáticas de Internet se disparase y también que apareciesen nuevas “estrellas”. 
Dos que ganaron
Dos que ganaron
Todos hablamos por meses de Zoom y de Amazon y de cómo habían cambiado nuestros hábitos y los de millones de personas. 
Pero al mismo tiempo se fue cimentando la idea de que los beneficiarios de ese crecimiento digital eran, principalmente, las grandes empresas. 
Ese es el origen de cierto pesimismo que se nota cuando se habla de la nueva economía. Está para beneficiar a los grandes, los empleos se van automatizando y las empresas van despidiendo gente. 
Pero hay una realidad a la que se le presta menos atención y que permite ver el panorama con más optimismo. 
Plataformas vs. Agregadores
Amazon es una empresa que en la jerga de internet se denomina agregador. Es un intermediario entre un productor de un bien y sus clientes. 
Alguien que ofrece productos de terceros y te permite buscar y comprarlos de una manera conveniente.
En paralelo a este tipo de empresas existen también las plataformas, que son las que permiten a una empresa o emprendedor ponerse en contacto y operar con sus clientes, sin intermediar en el proceso. 
La empresa paradigmática en esto es Shopify, un software que le permite a un emprendedor ponerse en contacto directo con sus clientes sin intermediar en el proceso.
Lo que permiten las plataformas es acceder a todas las herramientas necesarias para montar una empresa, desde cero y sin tener que tomar empleados. 
Es, por así decirlo, una fábrica de empresas. Y todas las plataformas de este tipo lo son.
Ese es el motivo por el que al servicio que ofrecen se les ha llamado también “Business in a Box”. 
Esencialmente, lo que permite una plataforma BiaB es, como dice Nikhil Basu Trivedi
  1. Crear una empresa
  2. Gestionarla
  3. Hacerla crecer
Hay otras plataformas, por supuesto, como Substack o Revue (para crear, gestionar y hacer crecer una newsletter), Teachable (para hacer lo mismo con los cursos online) y otras que no están tan extendidas internacionalmente pero son un buen ejemplo de algo similar al modelo de franquicias, pero aplicado a la web, como Wonderschool y WeeCare (cuidado de niños), Squire (peluquerías), Dumpling (compras y envíos), SmartHop (transporte de cargas) y otros.
Una fábrica de empresas
Pero volviendo al caso de Shopify, lo que le permite a una persona es hacer tres cosas. 
1. Comenzar una empresa con un nombre, logo y una tienda online con su dominio propio.
2. Gestionar el negocio aceptando pagos y hacer el seguimiento de los pedidos.
3. Hacer crecer el negocio, con email marketing y campañas en Facebook.
De alguna manera, esta es la respuesta que la economía digital ofrece a todos aquellos críticos que dicen que lo mejor que tiene para ofrecer para los que no son dueños de una gran empresa de tecnología son “gigs”, trabajos independientes en plataformas como Uber, Rappi o Glovo. 
La verdad es que las oportunidades que se ofrecen hoy son un continuo, que va desde las que pueden aprovechar los fundadores de startups, que suelen tener cierto grado de sofisticación, hasta las del emprendedor o trabajador con menos recursos. 
Y en el medio de ese continuo aparecen los servicios de Business in a Box, estandarizando y facilitando todo lo necesario para crear una empresa, multiplicando el número de pequeños empresarios que salen al ruedo cada día. 
Por supuesto, la contracara de esas oportunidades y de ese valor que se agrega para millones de emprendedores en todo el mundo, son las ganancias de las propias plataformas. 
A Shopify tampoco le ha ido nada mal durante 2020. 
Una empresa a la que tampoco le va mal
Una empresa a la que tampoco le va mal
Pero es lo natural, ¿no? Es el reflejo del valor que ha creado. 
Esa es la clave para mirar con más optimismo el crecimiento exponencial que muestran las empresas de tecnología hoy: detrás de sus enormes ganancias están, como un espejo, las ganancias en dinero y en estilo de vida de millones. 
La misma Amazon, aún actuando como intermediario (como cualquier agregador), ofrece la oportunidad de llegar a un mercado masivo y global a millones de pequeños vendedores.
Crear y hacer crecer un negocio es algo que se está estandarizando y ampliando el horizonte de muchísimas personas.
Una oportunidad para cada persona
Una forma de mirar este ecosistema de la economía digital, en el que hay opciones para los que aspiran a crear un unicornio, para los que quieren crear una startup más modesta, para los que sólo apuntan a tener una tienda online y también para los que buscan una fuente de pequeños trabajos que les permitan pagar las cuentas, es que el sistema ofrece diferentes oportunidades.
Diferentes opciones para personas que pueden aprovechar algunas y no otras.
Existen distintas situaciones, distintos momentos, distintos activos que tiene cada persona.
Es importante y es valioso que para cada uno haya una opción.
Por supuesto, hay algunas opciones mejores que otras o al menos son más lucrativas. Pero lo importante es: ¿cuál está a tu alcance en este momento?
Business in a Box es también una fábrica de oportunidades. Y las produce en masa.
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Eduardo Remolins

La tecnología y los negocios que están cambiando el mundo, explicado para emprendedores, inversores y curiosos.

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